¿Que pido para comer más sano cuándo salgo de tapas?

Por fin pasamos a la fase 1, y ya podemos volver a comer en restaurantes. Pero… después de meses comiendo en casa (y un poco más sano que lo normal, ¡espero!), está bien seguir el ritmo que hemos cogido estando en casa.

La alimentación sana no tiene por qué ser complicada, pero los restaurantes no nos lo ponen fácil.

La comida de restaurante es deliciosa pero también tiende a ser mucho más altas en grasa y sal que lo que comerías en casa.

En un restaurante dispones de tantas cosas deliciosas en el menú que es difícil mantener el tamaño correcto de las porciones y elegir opciones saludables, especialmente si estás tratando de seguir un plan nutricional. En definitiva comer en un restaurante puede ser difícil si estás tratando de hacer cambios en tu dieta o en tu cuerpo – ¡Pero no tiene por qué ser así!


Comer sano cuando vamos de tapas

Para eso estoy aquí: para ayudarte a aprender a tomar decisiones que estén en línea con tus objetivos. Si te gusta tener vida social (¿quién no?), pero también quieres mantener a raya tu nutrición, he pensado en iniciar una serie de publicaciones en el blog en los próximos meses para ayudarte a tomar mejores decisiones mientras vas a diferentes tipos de restaurantes.

En primer lugar, el favorito de todos aquí en España: el restaurante de TAPAS!

Consejos de nutrición cuando comemos fuera

Primero, discutamos algunos consejos generales para comer fuera, algunos de los cuales repaso en esta entrada del blog.

La hidratación es la clave

La sed puede hacernos sentir más hambrientos de lo que realmente estamos… …así que si vas a una comida con sed, puedes acabar comiendo más de lo que piensas. También sugiero que bebas agua (¡con o sin gas!) durante la comida, especialmente si tu objetivo es perder peso.

Si puedes, revisa el menú con antelación

Echa un vistazo al mismo en la web del restaurante, así puedes tener una idea de lo que puedes pedir antes de llegar: evita cualquier decisión precipitada y de última hora!

Asegúrate de comer muchas verduras y proteínas

Las verduras, las frutas y las proteínas magras repartidas a lo largo del día te harán sentir más saciado cuando llegues al restaurante, ya que la comida de restaurante en general tiende a ser más alta en grasas y carbohidratos.

Mantén el consumo de alcohol bajo o nulo

El alcohol puede hacer que comamos en exceso sin darnos cuenta, sin mencionar que ciertas bebidas alcohólicas son realmente altas en calorías y azúcar.


Ejemplos de tapas saludables

Ya que estamos hablando de tapas, hay algunas cosas que SABEMOS que van a estar en el menú y que además serán platos compartidos.

Aquí hay algunas opciones que recomiendo pedir y que están en el “lado saludable”:

  1. Proteínas a la parrilla o a la plancha: calamar, pollo, carne, gambas
  2. Mariscos al vapor: mejillones, almejas
  3. Proteínas crudas o semi-crudas: carpaccio, tataki, etc
  4. Ensaladas frescas: ensaladas de tomate y cebolla, ensalada griega, carpaccio de verduras
  5. Las aceitunas, pepinillos y otros encurtidos


Ejemplos de tapas NO saludables

También hay algunas cosas que “claramente” no son las opciones más saludables – estas son opciones que tienden a ser muy populares (siento decirte que las queridas patatas bravas son una de ellas).

Aquí hay algunas otras opciones que tal vez quieras evitar para diseñar una comida a base de tapas “más saludable”:

  1. Ensaladillas o cualquier ensalada con una base de mayonesa
  2. Croquetas u otros platos fritos (como las tempuras).
  3. Alitas de pollo… tienden a ser fritas o cubiertas con salsas azucaradas.
  4. Nachos… son básicamente patatas fritas (muchos ingredientes altos en calorías).
  5. Embutidos como fuet, chorizo, longaniza: ¡el jamón ibérico es una mejor opción!
  6. Pan… a menos que sea un pan especial y asombroso, evítalo.

Además hay muchas opciones de tapas que son más sanas o no dependiendo de la cantidad que se come, como la tortilla española o el queso.


Cómo controlar cuánto comes cuando sales de tapas

Utiliza tu propio plato

Comer en platos compartidos puede dificultar la regulación de la cantidad que comes, así que toma lo que te gustaría comer y ponlo en tu propio plato pequeño antes de empezar a comer.

Esto te da más control sobre el tamaño de las porciones y te ayuda a ser más consciente de tu ingesta.

Haz de la comida un evento social

Intenta relajarte, disfrutar de la comida y comer lentamente. Aleja tu atención de la comida y concéntrate en tus compañeros de mesa.

Si hablas más y te relacionas más con tus colegas de almuerzo acabarás comiendo menos.

Sé práctico

Al final es imposible evitar que haya patatas bravas en la mesa o una cesta de pan con aceite de oliva.

Sin embargo, SÍ PUEDES controlar:

  • Qué eliges para comer
  • CUÁNTO eliges y
  • CÓMO lo comes.

Descarga esta hoja nutricional con consejos BiteSize que te ayudará a tomar decisiones más saludables la próxima vez que vayas de tapas!

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